Lo que no consigan siete asociaciones....

Pincha, pincha.. Te interesa saber lo qué pasó en Hortaleza, y su cabalgata "participativa" alternativa. Carbón para la concejala del PP!!!!!!

Te pica el gusanillo?
Te pica más?
Cómo fué?

EXITOSA!!

Feliz

Transcurre casi sin querer, y sigilosa se va impregnando aquí y allá hasta hacerse dueña de tu día a día. No es imperativa. Ni escandalosa. Es tranquila y moldeable. Parece un gato aprendiendo a jugar. Muerto de miedo, y de ganas. Todo sin querer. Asi. Porque sí. No es perfecto?

Asociación Amejhor. Atención a menores y jóvenes del distrito de Hortaleza.

En 2002 conocí a "los de talleres", y durante un año formé parte de uno de los proyectos más sinceros y coherentes que he conocido. Uno de los equipos de trabajo más ricos en valores y conocimientos, y a su vez más modestos.

Por suerte, desde que llegué a Madrid, la migración laboral propia de nuestro sector me ha hecho conocer muchos colectivos, muchos equipos de trabajo, muchas Asociaciones y Fundaciones por dentro. Y digo por suerte, porque soy de las que piensan que los diez primeros años de cualquier vida laboral, debe ser "variada y nutritiva".

Puedo decir que Amejhor es una de las pocas asociaciones que verdaderamente es no lucrativa, que tiene claros sus objetivos y se esfuerza cada día por revertir todas sus energías en los niños del barrio. No pide lo que no necesita, y se esfuerza por mantener su espíritu voluntario. En los buenos, y en los malos momentos, se ha mantenido siempre activa.

La ilusión, cuando es sincera, se contagia fácil.

Todos, presidente, tesorero, desde el más nuevo al más antiguo, todos eramos voluntarios. Y muchos de ellos aún lo son, junto a los nuevos. Para quienes se lo estén planteando, sin duda, es uno de los lugares donde te sentirás útil desde el primer hasta el último momento. Formar parte de un equipo de trabajo plenamente horizontal, con tantas ganas de aprender, como de enseñar. Con un proyecto vivo, meditado, y una intención diaria de crecimiento, de mejora.

Ha sido una de mis mejores experiencias, con diferencia.
Me siento afortunada de haber podido participar de algo así. Compartir mi tiempo, y aprender de gente como Paloma, Elena, Pili, Ricardo, María, Ceci..

Algunas veces la casualidad se encarga de decidir por ti.
Sin referencias, más bien a tientas, en un trayecto en el coche con Elena, quedé contagiada de esa ilusión que transmite y su saber hacer. Creer en un proyecto. Y quise participar. Y quise aprender.

Profesionalmente, yo era como una minicebolla que debía desprenderse de algunas capas. Se trataba de mis niños de talleres.. y de permitirse a ratos, ser niño otra vez. Pues si. Personal y profesionalmente, perdí lastre. Y es que con Paloma, las cosas transcurren sin querer.

Y así fué. A lo largo de todo un año trabajamos duro en los talleres de peques, con sus familias, con el apoyo escolar, la cabalgata y sobretodo, las colonias.

Qué mal y qué bien lo pasé en las colonias. Todo a la vez. Para mi la falta de sueño me traía por la calle de la amargura.

A dia de hoy, lo recuerdo como una experiencia tán bonita.. Tengo guardados los borradores de los guiones para la fiesta de la magia. Es increíble poder crear con nuestras manos algo así. La casita de Escarola, el episodio en la cueva del Atazar, o darles poderes mágicos a los críos con la pócima del.. gazpacho!.

Merece la pena leer esta noticia sobre la cabalgata de reyes del barrio de Hortaleza. Pincha aquí.

Bijou



La pequeña Bijou cabe en la palma de la mano.
Todavía no sabe jugar, y se asusta por cualquier cosa.
Es todo ojos, muy buena y presumida.

mmmh París....




Toc, toc.

Pierdo la aldaba de tu puerta, en el río del pueblo donde te he conocido, quince años después del primer encuentro.
Donde estás??.........................Hay alguien ahí??

Islas Columbretes. Goleta San Sebastián


Bucear, navegar, jugar a piratas... empequeñecer en el horizonte.






Brisa y soledad a proa. Un vaiven himnotizador.
Cerveza a tupiplen en popa.

No robarás

El hedor a podredumbre divina y humana, genera una pelicula de polución moral sobre el país Vaticano que reluce ya desde la via de la conciliacione.

Quizá por los cientos de coches de alto standing que allí se apilan.

Quizá por las multitudinarias congregaciones de guardaespaldas, hombres de negro, pinganillo y maletín.

Quizá por las absurdeces fuera de siglo.

Vaticano es, a los ojos del visitante ateo, un mercadillo interminable, incoherente, infiel a los mandamientos que reza. Roba despiadadamente al viajante devoto, entregado, anonadado por el esplendor de la riqueza, que a él se le considera pecado. Cruces de oro, piedras preciosas bordadas sobre ostentosas togas para dar misa y recordar cada domingo sus mandamientos.

No robarás. No robarás.
No robarás. No robarás.

Vaticano. Paloma frente a basilica de san pedro.
Si la paz hoy renovase icono, ella sería la candidata perfecta. Desnutrida, sucia, y rodeada de hipócritas.

ROMA


Bienaventurada la casualidad que desvía todas las miradas al verde campo de batalla Italia - Francia en la eurocopa. Las calles están casi vacias. Lloviznea. El olor a húmedo, la noche que se echa encima... la soledad...

Roma nos da la bienvenida con el mejor de los paseos. El sobrecogedor primer encuentro con el panteon. La fontana de trevi. El ruido del agua en la plaza sola. Repica su llamada. Se alarga por el callejón. Aún no se qué me voy a encontrar.

Como furtivas citas a ciegas, sin opción a foto, con los pies mojados y el tiempo a solas milimetrado por el árbitro.

Italia gana la batalla.. y empieza la guerra. Gritos, bocinazos y celebraciones varias. Toca retirada. Volvemos a casa. A Palacio.

Tengo que reconocer que me cago de miedo subiendo las escaleras. Este palazzo necesita una reforma, y algo más de luz.

Se acaba el dia y caemos rendidos en la cama, sobre un escenario de teatro, empapelado de obras de Shakespeare, Wilde, Auden y demás familia.
Reconozco que no me puedo dormir.

Migraciones

Pues no hace tanto tiempo, pero parece una eternidad!
Reconozco que he sido muy feliz.
Con las ganas de los veintipocos, y la energía que inyectan las grandes decepciones, decidi empezar de cero y centrarme en todo eso que irremediablemente me hacía feliz. Educación social y literatura. Libertad y libertinaje. El calor de los valores, de los proyectos, de los compañeros de piso, de cama, de vida..
El agujero del bolsillo. El exhibicionista de enfrente.. La abuelilla feliz de arriba, fielmente interesada de un negro y puntualidad rigurosas, asomada, instalada.
La gotera sobre la taza del vater. El paraguas comunitario.
La nariz morada y sola, que me nutre al otro lado del edredón, todo el primer invierno. La estufita de Valencia. La bronca de la factura.
La secuencia de "pijamas" apiñados bajo la manta del minisofá y el desayuno. Cualquier domingo. Bien entrada la tarde y la resaca.
Los cuatro. Cuatro ilusiones bien distintas. Grandes desilusiones también. Y Yon se arranca con un guitarreo tremendo. No hay nada como tener claros los objetivos..
Cada "camino" que he compartido gracias a mi trabajo. Los niños, los adultos, los compañeros, algunos jefes. Amejhor. Las tertulias literarias. Toda esa gente. Mario Merlino. Una etapa llena de nutrientes.

Reconozco que he sido muy feliz. Y me siento tremendamente orgullosa de haber aprendido a vivir de otra manera, y disfrutar, y aprender de todo lo que cada uno tiene de especial. Pasar del tener, al ser. En realidad siempre he sido. Sólo había que encontrar el lugar donde serlo.

Entre humos y azulejos rotos, entre libros, amantes y migraciones laborales, entre unos y otros, inevitablemente bajó la marea de los grandes desengaños, y poco a poco fuí apareciendo por piezas en este sofá naranja donde hoy escribo. Donde hoy espero que Phil me sorprenda con una tempura.

Y el circense más difícil todavía. Aprender y respetar que otros son felices en su egocentrismo, mintiendo para sobrevivir a la verdad, descalificando a las personas para hacerlas crecer (?) o para crecerse. Aprender o más bien recordar, tener siempre presente que no es una verdad absoluta. Aunque el ejemplo esté en tu familia.

No ha cambiado nada. El aprendizaje, los valores, siguen creciendo. Phil y yo ahora crecemos juntos.